NOTA DE PRENSA – #RutaIPAE: Se propone reenfocar la estrategia para combatir la anemia durante la crisis sanitaria

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Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, durante el 2019, la estrategia desplegada por el Gobierno logró reducir la anemia en niños de 6 a 35 meses a 40.1% y en los menores de 6 a 11 meses a 59%. Sin embargo, la lucha contra la desnutrición infantil y la anemia se ha visto afectada por la pandemia del COVID-19. En esa línea, se presenta la #RutaIPAE: Repensando la estrategia contra la anemia infantil en el contexto del COVID -19, desarrollada por el Grupo de Trabajo de Protección Social, del área de Desarrollo Nacional de IPAE Asociación Empresarial, proponiendo repensar la estrategia, con enfoque en la primera infancia y en la asistencia a las familias.

Afecta la lucha contra la anemia, la precarización de los medios de vida de las personas, que impacta en el consumo de los alimentos y directamente con la ingesta calórica de niños y niñas.  Asimismo, está la provisión de servicios, en particular aquellos que requieren de la presencia de prestadores y usuarios, como los controles de crecimiento y la suplementación de hierro, que estaría dejando sin continuidad de tratamiento a más de 218,000 niños menores de 5 años; y además, la cobertura de vacunación, que estaría acumulando una brecha de más de 614,000 niños menores de 5 años pendientes de inmunizaciones, a julio de 2020.

Durante el primer semestre, se detuvo las visitas domiciliarias de más de 20,000 promotores por el riesgo de contagio, disminuyó la demanda de servicios de salud preventiva y las visitas a centros de salud. También, se dispone de menos recursos (humanos, presupuestarios, de infraestructura y equipos, etc.) para atender a las demás estrategias sanitarias, a lo que se suma el impacto en el personal médico por encontrarse en la primera línea de atención de la crisis.

Ante este escenario, desde la #RutaIPAE se propone que la estrategia para combatir la anemia priorice la atención a la primera infancia y la asistencia a las familias. Se propone también aprovechar las capacidades de cada localidad, incluyendo al sector privado y a la cooperación internacional, así como el flexibilizar la operación para la introducción de innovaciones y el uso intensivo de la tecnología. Asimismo, se sugiere implementar plataformas de teleconsulta y mensajería de voz y de texto; así como reestructurar el presupuesto.

Del mismo modo, se plantea impulsar la capacitación en temas nutricionales a las familias, incluyendo medios remotos (como en la experiencia de la multiplataforma Aprendo en Casa); la masificación de la producción y/o consumo de alimentos fortificados y la implementación de mercados seguros por los gobiernos locales.

Es crucial implementar el paquete de la primera infancia bajo las medidas de aislamiento social, el cual debe incluir vacunas, tamizaje de peso y talla, gotas de hierro y consejería a las familias. También se plantea:

  • Ampliar las competencias del agente comunitario haciéndolo partícipe de la cadena logística, de manera que sus funciones no solo sean de información y seguimiento. Se requiere también evaluar cambios en los protocolos que facilitan la entrega de los suplementos de hierro sin la exigencia de receta médica o, en caso contrario, implementar a la brevedad la receta médica en formato digital.
  • Implementar la Ley Marco de Telesalud N° 30421 que ofrece la prestación de servicios de telemedicina, que representa un importante paso para la provisión del servicio bajo la coyuntura actual, en especial para la receta digital, la promoción y la prevención.
  • Utilizar el padrón nominal de las municipalidades como un instrumento para organizar la demanda y las visitas domiciliarias. La actualización de esta base de datos permitirá realizar visitas oportunas una vez que los niños cumplan los 120 días de nacidos.

De la misma forma, como medida complementaria, se bosqueja acciones para la asistencia de familias que incluye provisión alimentaria o monetaria a las familias, especialmente aquellas que viven en zonas periurbanas, para ello se sugiere:

  • Evaluar el Programa Nacional de Alimentación Escolar Qali Warma para realizar compras locales y distribuirlas a través de los Comités de Alimentación Escolar a los padres de familia de los usuarios del servicio alimentario escolar. Para ello, es necesario la modificación del reglamento para que se permita la compra y distribución a las familias de una canasta para todos los miembros y evitar así una dilución de alimentos que desemboque en dietas inadecuadas para los miembros más vulnerables.
  • Revitalizar los comedores populares, especialmente en las zonas periurbanas, aplicando algunas medidas que han venido funcionando, , así como:
    • Asegurar un protocolo de higiene en la preparación, empaque y entrega de los alimentos, que sea conocido por los usuarios.
    • Contemplar la adquisición de los productos indicados a microempresarios de la localidad y así también contribuir a dinamizar la economía de la zona.
    • Actualizar los padrones para una gestión ordenada en el territorio.; Dependiendo de las características de la zona, racionalizar la entrega de raciones evitando aglomeraciones, sea de recojo por turnos, o con entrega a domicilio.
    • Al momento del recojo, que personal externo verifique si los hogares cumplen con el compromiso en salud y educación de los niños, mostrando los carnets de vacunación y controles CRED, los reportes de avances o cumplimientos en educación y/o reportando temas de violencia que puedan existir al interior del hogar.

Las alternativas presentadas son complementarias -no excluyentes- y pueden coexistir incluso de acuerdo a las necesidades. Es crucial que se garantice un ente rector que determine contenidos mínimos nutricionales, así como quién compra, y quién distribuye los alimentos.

Puedes descargar la Ruta en Desarrollo Nacional completa en:

https://www.ipae.pe/wp-content/uploads/2020/10/RDN-Repensando-la-estrategia-contra-la-anemia-infantil-en-el-contexto-del-COVID-19.pdf

El documento ha sido elaborado por IPAE Asociación Empresarial, en el marco del Grupo de Trabajo de Protección Social promovido por IPAE, conformado por y Jorge Arrunátegui, Economista; Marisol Guiulfo, Gerente General del Consejo Privado de Competitividad; María Alejandra Campos, Politóloga; José Ignacio Beteta, Presidente de la Asociación de Contribuyentes del Perú.

 

COLUMNA DE OPINIÓN – Redoblemos esfuerzos

Por Elena Conterno, presidenta de IPAE Asociación Empresarial.

Preocupa que el nivel de contagios no baje de manera decidida y, peor aún, que aumente en diversas ciudades del país. En número de fallecidos seguimos en un promedio de 200 por día, habiendo llegado a un máximo de 221 el miércoles de la semana que pasó.

Debemos redoblar esfuerzos para frenar los contagios, fortalecer la atención en el primer nivel y proteger a los más vulnerables, los adultos mayores.

Para frenar los contagios debemos mantener el distanciamiento social. Según sugeríamos en la RutaIPAE “Cómo salir con éxito de la cuarentena”, en tanto el virus esté presente, debemos evitar las reuniones sociales y visitas a familiares, privilegiar el trabajo desde casa y salir lo menos posible. Es decir, hacer cuarentena voluntaria que evite que el virus se siga expandiendo. Y si salimos, usemos mascarilla y actuemos como si todo aquel que se cruza por nuestro camino estuviese contagiado.

Respecto de fortalecer el primer nivel de atención, requerimos mayor celeridad en el diagnóstico, lo cual pasa por una oportuna y adecuada orientación en postas y teléfonos de emergencia, así como en aplicar y procesar las pruebas moleculares para que sus resultados estén disponibles en 2 o 3 días y no en 7.

Las pruebas de establecimientos privados deben procesarse en laboratorios privados acreditados, en tanto que las del Minsa en INS y, de requerirse, subcontratar a privados en búsqueda de celeridad. Con ello los tratamientos llegarán antes, evitando complicaciones, y se dará más rápidamente aviso a los contactos, para que guarden cuarentena y no expandan el virus.

Dejemos de pensar en que va a ser un sistema estatal el que va a preguntarnos con quién tuvimos contacto y avisarles. Hagámoslo cada uno de nosotros, ni bien tengamos la sospecha de estar contagiados.

En cuanto a los adultos mayores, reforcemos las medidas de prevención, de atención de sus necesidades de alimentos y medicinas, y de protocolos para su atención en caso de contagio, conforme detallamos en la RutaIPAE “Estrategia para proteger al adulto mayor en época de COVID-19”. Por ahora no los visitemos, sigamos con el contacto telefónico o por internet, no corramos el riesgo de contagiarlos.

Redoblemos todos esfuerzos, sólo así podremos combatir la pandemia.

 

Fuente: Columna de Opinión del Diario Correo publicada el 08 de agosto de 2020.

NOTA DE PRENSA: #RUTAIPAE REACTIVACIÓN ECONÓMICA: Propuestas para la presentación del Presidente del Consejo de Ministros

El consenso de analistas apunta a una caída récord del PBI para este 2020, de entre 12% y 17%. Esto implica que después de la caída del PBI de aproximadamente 15% en la primera mitad del año, durante la segunda mitad de este año será también significativa. En este contexto, se estima que el empleo formal podría caer más de 15% este año. Este martes, el Presidente del Consejo de Ministros, Walter Martos, junto al Gabinete Ministerial, se presentará ante el Congreso para solicitar el voto de confianza exponiendo la Política General del Gobierno, es importante que esta incluya el detalle de las acciones para el relanzamiento de la economía y la lucha frontal contra el coronavirus. En esa línea, IPAE Asociación Empresarial presenta la #RutaIPAE: Medidas de corto plazo para la reactivación económica, brindando propuestas para que la recuperación de la economía sea lo más rápida y sostenible posible.

 

“El nivel de incertidumbre por el desempeño económico actual y a futuro del país es muy elevado, debido a la poca claridad sobre cómo se hará frente a la crisis sanitaria a su vez de impulsar la economía nacional. La situación presente puede agravarse más de lo pensado, desde tener una crisis financiera sumada a los choques de la economía (oferta, demanda, productividad y contracción global), hasta el cierre de empresas y el escalamiento de una crisis social, política y/o regulatoria, lo que haría que el regreso a niveles pre-COVID del Perú no sea viable sino pasados los 5 años, y no entre 2 y 3 años como se tenía pensado”, explicó José Carlos Saavedra, vicepresidente de IPAE y miembro del Comité Estratégico de Desarrollo Nacional.

Desde el Grupo de Trabajo de Reactivación Económica, promovido por IPAE, se desarrolló la #RutaIPAE para explicar la actual situación y también proponer 10 acciones para incentivar la economía en un periodo corto de tiempo, estas son:

  1. Otorgar un bono adicional a las familias vulnerables: esta medida fue anunciada por el Presidente el pasado 28 de julio, la cual es reconocida debido a que atiende al problema de ingresos reducidos de la población más vulnerable, les transfiere recursos directamente, cuya ejecución es más rápida que otros rubros, y que tiene un efecto multiplicador importante.
  2. Ampliar el alcance del subsidio a la planilla (número de meses y cobertura de trabajadores) a las empresas más afectadas por la crisis: se busca desincentivar los despidos en un contexto de fuerte caída de las ventas, deterioro de los balances de las empresas e incertidumbre sobre la intensidad y duración de la recesión.
  3. Dar bono a trabajadores para compensar la caída de ingresos por reducción de jornada laboral o de salarios por hora: da a las empresas un mecanismo de reducción de costos laborales alternativo al despido del personal y reduce el impacto negativo sobre los ingresos de los trabajadores.
  4. Agilizar la aprobación de solicitudes de suspensión perfecta de labores para todo tamaño de empresa, y permitir la contratación por motivos de reactivación económica y mantener la figura del trabajo remoto: busca no romper el vínculo laboral, pues destruye el valor económico (“capital invisible”) construido en el pasado y hace costosa la futura contratación.
  5. Ejecutar “combo” de infraestructura social y productiva en zonas donde existan brechas de servicios (e.g. altoandinas) en colaboración con el sector privado a nivel regional, provincial y local, acompañado de un Bono de Ejecución Eficaz: Los proyectos deben contener carácter productivo y de inversión de capital humano dentro del hogar: carreteras y caminos, electricidad, agua y saneamiento, conectividad, entre otros.
  6. Destrabar proyectos APP de impacto nacional paralizados, así como proyectos de obra pública que mejoran la conectividad: Se busca destrabar en el corto plazo el gasto en inversión público-privada para compensar la caída de la demanda agregada y generar empleo en el sector construcción, uno de los sectores más afectados por la crisis, y reducir los costos logísticos y ampliar la oferta exportable para recuperar la capacidad productiva en base a mejoras de competitividad. Las concesiones ya adjudicadas pero paralizadas o de muy lento avance suman cerca de US$10 mil millones (5% del PBI). Entre ellas figuran proyectos como el de Chavimochic III, Majes Siguas, la Línea 2 del metro de Lima, aeropuertos regionales, carreteras, entre otros.
  7. Impulsar sectores transables y de gran escala como minería, hidrocarburos y agro exportación: Como incentivos a la exploración minera a través de la optimización de los procesos de evaluación, fiscalización ambiental y participación ciudadana. Aprobación de la Ley General de Hidrocarburos, que se encuentra actualmente en el Congreso. Hacer permanente el Régimen Laboral Agrario. Solo en el sector minero hay una cartera de proyectos que suman más de US$40 mil millones de inversiones (20% del PBI).
  8. Empaquetar obras públicas paralizadas a cargo de gobiernos sub-nacionales y trasladarlas al Gobierno Central, para ser ejecutadas con mecanismos ágiles: Según la Contraloría General de la República, hay más de 3000 obras públicas paralizadas en el país, esto por expedientes mal hechos, denuncias y casos de corrupción. Por lo tanto, reactivarlas tendría un impacto importante en la recuperación económica y en la calidad de vida de la población.
  9. Impulsar simplificación administrativa y estandarización de prácticas de fiscalización: Las empresas necesitan reconvertir su manera de operar para cumplir con los protocolos sanitarios o dar un giro al negocio, debido a la crisis. Por ello es indispensable que no enfrenten trabas burocráticas o fiscalizaciones arbitrarias que hagan que ese proceso sea engorroso o inviable. De eso dependerá la sobrevivencia de muchos negocios, sobre todo de las Mypes.
  10. Fortalecer capacidades para procesos de reestructuración patrimonial y concursales: Se busca evitar que esta crisis genere daños permanentes en la capacidad productiva y permitir que la recuperación de la producción y del empleo sea lo más rápida posible. Se trata de fortalecer capacidades para atender eficientemente un nivel récord de procesos.

 

Para que estas medidas tengan el impacto requerido, desde la #RutaIPAE se propone que deben ser implementadas de manera rápida y adecuada. Con esta finalidad, el Poder Ejecutivo debe hacer un esfuerzo para mejorar su capacidad de gestión y evitar trabas usuales como la corrupción y falta de agilidad en la ejecución. Asimismo, el Estado deberá apalancarse más en el sector privado, para impulsar medidas innovadoras y agilizar la ejecución de proyectos a través de mecanismos de cooperación.

Mira el documento completo aquí: https://www.ipae.pe/wp-content/uploads/2020/08/RDN-Medidas-para-la-reactivacion-economica.pdf

 

El documento ha sido elaborado por el Grupo de Reactivación Económica promovido por IPAE, conformado por Pablo Lavado, economista, profesor asociado del Departamento Académico de Economía de la Universidad del Pacífico y ExViceministro de Salud; Cesar Liendo, economista, gerente de Relaciones Gubernamentales de Compañía Minera Antamina y ExViceministro de Economía; José Carlos Saavedra, economista, Socio y Economista Principal de Apoyo Consultoría.

Con la asistencia de Mauricio Guzmán y de Andrea Sotelo en el desarrollo del documento base.

COLUMNA DE OPINIÓN – Ruta IPAE

Por Elena Conterno, presidenta de IPAE Asociación Empresarial.

Este 28 celebramos un año más como República, ocasión para reflexionar sobre los retos para ser una sociedad de ciudadanos con valores, que brinda oportunidades a todos para llevar adelante su proyecto de vida.

Nos falta mucho por recorrer para tener una institucionalidad democrática sólida, un sector público meritocrático que responde a los intereses de la ciudadanía, servicios básicos de calidad para todos, respeto a libertades económicas y mercados competitivos.

Desde IPAE nos hemos propuesto redoblar esfuerzos en promover debates, formular propuestas y promover su adopción. Este año lanzamos los boletines Ruta IPAE, que abordan a profundidad un tema y presentan propuestas concretas. Nuestro primer Ruta IPAE fue “¿Qué necesitamos para levantar la cuarentena?”, en que se formuló un conjunto de propuestas para contener la propagación del coronavirus y fortalecer nuestro sistema de salud.

Acabamos de presentar la Ruta IPAE “Estrategia para Proteger al Adulto Mayor en época de COVID-19”, en la que se presentan propuestas dirigidas a atender a esta población, que es la más vulnerable frente al virus. De hecho, 7 de cada 10 muertes por la pandemia han sido de este grupo.

Son 3,9 millones los peruanos en este grupo etario, quienes requieren una atención especial en temas de prevención, seguridad social y alimentaria, distanciamiento y protocolos de cuidado. Minsa y EsSalud deben promover campañas de vacunación, con la debida logística para evitar aglomeraciones y brindar una rápida atención, así como servicios de telemedicina y atención segura para monitorear las enfermedades que los aquejan más allá del COVID-19.

Se sugiere, además, promover redes comunitarias para la compra y entrega de alimentos y medicinas a adultos mayores que viven solos, y evaluar la entrega de un bono excepcional para hogares vulnerables con adultos mayores de 65 años que no tengan pensión ni otros ingresos.

En cuanto al distanciamiento y protocolos, se debe promover el contacto virtual o telefónico de familiares y amigos, y seguir evitando el contacto físico.

Para poner en marcha lo anterior, son varias las entidades públicas que deben desarrollar acciones, en particular las municipalidades, que son el primer nivel de atención del Estado a los ciudadanos.

Seguiremos promoviendo debates y promoviendo propuestas para el desarrollo del país. Ese es nuestro compromiso como IPAE.

 

Fuente: Columna de Opinión del Diario Correo publicada el 25 de julio de 2020.

NOTA DE PRENSA – #RUTAIPAE: Se propone que los nuevos ministros se enfoquen también en proteger al adulto mayor

A inicios de julio empezó una nueva convivencia producto del COVID-19, la cuarentena voluntaria, en la que las personas tienen que ser más conscientes sobre su propio cuidado y el de los demás. A esto se suma, que desde el último miércoles hay un nuevo Gabinete Ministerial que guiará los distintos sectores del país para reactivar la economía, frenar los contagios y fortalecer el sistema de salud, de manera urgente. Desde IPAE Asociación Empresarial, se invoca a que los nuevos ministros también incluyan como prioridad en la agenda la seguridad y bienestar de los adultos mayores. En esa línea, se presenta la #RutaIPAE: Estrategia para proteger al adulto mayor en época de COVID-19, brindando un análisis de la situación, evidenciando prioridades y sugiriendo propuestas y responsabilidades.

Desde que llegó la pandemia al Perú, el 69% del total de muertes por esta enfermedad ha sido de personas mayores de 60 años, es decir, 7 de cada 10 fallecidos; en estas circunstancias son vitales las carteras de Salud, impulsando la vacunación preventiva y brindando  atención adecuada y oportuna en centros médicos por COVID-19 y por otras enfermedades de los adultos mayores; asimismo, la de Desarrollo e Inclusión Social reforzando la red de monitoreo y haciendo un seguimiento adecuado para detectar posibles contagios. Desde el Grupo de Trabajo de Protección Social, del área de Desarrollo Nacional de IPAE, se desarrolló la #RutaIPAE para impulsar una estrategia diferenciada para proteger a los adultos mayores, debido a que son uno de los grupos más vulnerables frente a este virus.

“Si bien los adultos mayores siguen en cuarentena, sus familiares y vecinos ya no lo están en muchas ciudades del país, y es importante que estos últimos conozcan y apliquen los protocolos correspondientes para evitar contagiarlos. También resulta de especial relevancia establecer un canal claro para que puedan ser atendidos oportunamente en caso presenten síntomas de contagio. Así, se requiere una estrategia diferenciada para protegerlos, tanto sobre su salud, como en los aspectos sociales y económicos. Este es un trabajo que nos compete a todos como sociedad”, precisó Elena Conterno, presidenta de IPAE Asociación Empresarial.

Entre los factores de riesgo que padecen, según esta Ruta, están: el de salud, debido a que, a mayor edad, mayor probabilidad de tener diversas afecciones (comorbilidades) que aumentan la severidad del virus.  Tres de cada cuatro adultos mayores presentan una enfermedad crónica (cáncer, diabetes, males cardíacos, molestias respiratorias e infartos) y uno de cada dos tiene alguna discapacidad.

El segundo factor se refiere al acceso a una pensión, que es un ingreso fundamental para que puedan cubrir sus necesidades básicas. En el país, cerca de 1,5 millones de adultos mayores no acceden a ningún tipo de asignación monetaria. El 38,6% recibe una compensación del sistema público o privado y el 14,6% del programa Pensión 65.

Un tercero trata sobre la ausencia de cuidadores en el hogar, según cifras del INEI (2018), el 48% de adultos mayores (alrededor de 1.7 millones) vive solo o acompañado de otro adulto mayor. Esta situación los expone a focos de contagio como los mercados u hospitales al acceder a alimentos y/o medicinas.

Por otro lado, también están quienes viven en Centros de Atención Residencial (CARPAM) que también están en una situación vulnerable.

En lo que va de la pandemia, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) ha puesto énfasis en la supervisión de los Centros de Atención Residencial, en tanto que el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) lo ha hecho en el monitoreo de aproximadamente 330 mil adultos mayores priorizados.

En atención a su vulnerabilidad frente al COVID-19, será importante desplegar acciones adicionales para la protección de todos los otros adultos mayores, que junto con los anteriores son en total 3,9 millones en el Perú. Al respecto, desde la #RutaIPAE se propone priorizar acciones en: Prevención, Seguridad Social y Alimentaria, Distanciamiento y Protocolos y Supervisión, para disminuir el impacto del COVID-19 en este grupo de la población.

  1. Prevención: Ampliar la cobertura e institucionalizar la red de monitoreo telefónico Amachay, programa liderado por el Midis a raíz del COVID-19, para identificar casos tempranos de COVID-19 y atenderlos, así como brindar soporte emocional a los más vulnerables. Reforzar la estrategia de vacunación contra el neumococo y la influenza para el adulto mayor y mejorar la difusión de esta campaña. Así como retomar la adecuada atención de enfermedades crónicas y otras que se les presenten para evitar el deterioro de su salud por enfermedades más allá del virus.
  2. Seguridad Social y Alimentaria: Evaluar la entrega de un bono excepcional para hogares vulnerables con adultos mayores de 65 años, que no tengan pensión ni otros ingresos. Asimismo, promover las redes comunales o vecinales con el fin de que los vecinos puedan organizarse para la compra y entrega de alimentos y de medicinas a los adultos mayores que vivan solos.
  3. Distanciamiento y Protocolos: Promover el contacto virtual o telefónico de familiares y amigos con los adultos mayores, y evitar el físico. Reforzar, a través de campañas de comunicación, los protocolos que deben seguir los cuidadores de los adultos, quienes cumplen un rol fundamental en este contexto, pero que también atraviesan un alto riesgo. Asimismo, se requerirá que estén entrenados para minimizar sus salidas y mantener el distanciamiento en la medida de lo posible, usando mascarilla y lavándose las manos frecuentemente.
  4.  Supervisión: Garantizar que los Centros de Atención Residencial cumplan con el protocolo dispuesto por el MIMP, y que actúen rápidamente en caso se presente un caso del COVID-19.

Puedes descargar la Ruta en Desarrollo Nacional completa en https://www.ipae.pe/wp-content/uploads/2020/07/RDN-Enfrentando-el-coronavirus.pdf

El documento ha sido elaborado por IPAE Asociación Empresarial, en el marco del Grupo de Trabajo de Protección Social promovido por IPAE, conformado por María Alejandra Campos, Politóloga; José Ignacio Beteta, Presidente de la Asociación de Contribuyentes del Perú; Marisol Guiulfo, Gerente General del Consejo Privado de Competitividad; y Jorge Arrunátegui, Economista.