Preparémonos para una nueva normalidad

Por: Elena Conterno, Presidenta de IPAE

La cuarentena de 15 días termina el 30 de marzo. Sin embargo, el martes 31 el virus seguirá presente. Para que deje de estarlo necesitamos una vacuna y que esta se despliegue a la población. Las proyecciones más optimistas señalan que recién en octubre se podría tener la vacuna a disposición. Así, tenemos que prepararnos para al menos seis meses de una nueva normalidad, en que enfrentamos tres retos: contener la propagación del coronavirus, dinamizar la actividad económica para que las familias y las empresas tengan ingresos, y brindar apoyo a las familias vulnerables.

En este artículo abordo el primer reto, de contener la propagación. Como vienen resaltando nuestras autoridades, el objetivo es que el nivel de personas afectadas no crezca exponencialmente, de tal manera que permita que nuestro sistema de salud atienda adecuadamente los casos graves. De lo contrario, la tasa de mortalidad se elevará considerablemente. Para lograrlo, según como vaya evolucionando el número de afectados, podríamos tener una prórroga a la cuarentena o el levantamiento de la misma, por unos días, para iniciar otra un tiempo después.

En esta nueva normalidad, a nivel de las personas, debemos continuar y reforzar el lavado de manos, cubrirnos con el codo o con un pañuelo al toser, evitar tocarnos ojos, nariz y boca, mantener al menos un metro y medio de distancia, seguir con el teletrabajo y evitar las reuniones. Debemos también ser conscientes y, en caso estar contagiados o tener el riesgo de estarlo, cumplir estrictamente el aislamiento de 15 días, que evite que contagiemos a los demás.

A nivel del Estado, es de especial relevancia detectar a todos los contagiados –y no solo a quienes presentan síntomas- y disponer su aislamiento. En esa línea, es una gran noticia que el Estado esté comprando 1,6 millones de kits de testeo, de tal manera se detectará a más personas infectadas. Y también que clínicas y laboratorios puedan participar en esta tarea. De singular relevancia, también está el proteger a todos los profesionales del sistema de Salud, quienes están luchando contra este problema, para lo cual se les debe proveer los equipos de protección personal necesarios.

Finalmente, será también muy importante adquirir ventiladores, que es el elemento esencial para tratar los casos de riesgo, pues con ello aumentamos la capacidad del sistema para enfrentar este virus. Preparémonos todos, personas, empresas y Estado para esta nueva normalidad.

Fuente: Diario Correo