Hasta el inicio de la década de los cincuenta las empresas en el Perú, con muy pocas excepciones, estaban administradas de manera empírica por cúpulas familiares. En ese contexto, Carlos Vidal Allende convocó a un pequeño pero entusiasta grupo de empresarios, que se reunió a fines de 1956. Su propósito era encontrar una forma de difundir y fomentar la administración científica de las empresas peruanas, buscando contribuir de esa manera a mejorar su desempeño y, con ello, generar una mayor riqueza para el país. Bajo el nombre de Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE), el grupo organizó algunos eventos y en abril de 1959 se constituyó formalmente. De ese modo nació el actual Instituto Peruano de Acción Empresarial (IPAE), una institución no gremial ni política, que convoca la energía y el compromiso de los empresarios para proyectarlos hacia la discusión y acción sobre los grandes temas nacionales.
A lo largo de más de cinco décadas IPAE ha llevado a cabo una intensa labor en torno a las ideas esenciales que plantearon sus fundadores, desarrollando para ello diversos mecanismos que hoy se agrupan en cuatro grandes líneas de acción: a) contribución al desarrollo nacional, b) contribución al desarrollo empresarial, c) contribución a la educación y d) aportes a una visión de futuro. Asimismo, ha generado numerosas iniciativas, algunas de las cuales se han plasmado en medidas concretas o dado origen a instituciones que, en sus respectivos ámbitos, contribuyen al logro de sus objetivos.