La ignorancia de los instruidos

Preparando temas para el próximo CADE Ejecutivo, tomé nota del comentario de un experto en temas educativos. “Sin descuidar la educación de nuestros líderes del futuro, me preocupa sobremanera la mayoría adulta que ha recibido una educación de muy mala calidad durante los últimos 40 años”, decía. La observación explica lo que está pasando hoy en nuestro país.

Hay una generación que, sin ser analfabeta, es ignorante, porque ha recibido una educación pobre, sin entender el significado de ‘democracia’ e ignora la importancia de la inversión y de la economía de mercado en la lucha contra la pobreza. La generación de “ignorantes instruidos”, que no aprendió a pensar y por ello no sabe elegir, ha sabido copar las instituciones, dominar los medios de comunicación y manipular a la opinión pública.

Las consecuencias sociales las vemos a diario, en el ámbito público y privado, donde se pierden las normas éticas y morales.

¿Qué hacer? Tenemos que reeducar al Perú con programas intensivos de formación cívica y económica. Lejos de aspirar a una democracia calificada en la que se restrinja el derecho a elegir, debemos poner filtros al derecho a ser elegidos. Estos filtros deben ser rigurosos para acceder al gobierno, a la representación congresal y demás instituciones. Los filtros servirán para que la actividad institucional y gremial defienda principios, no intereses.

La capacitación permanente y la meritocracia se debe ampliar a toda la gestión publica.

En suma: filtros de integridad moral, trayectoria profesional, capacidad y evaluación permanente bloquearán al populista improvisado.
No más cabida en el Estado a ignorantes instruidos.