Cade Ejecutivos 2016: León Trahtemberg, director del colegio Aleph, regresa a CADE

COSAS 10.11.2016 El 1 de diciembre, el reconocido experto en temas de educación se presentará en CADE Ejecutivos por quinta vez para reiterar un discurso que – ningún gobierno ni el ministro Jaime Saavedra- ha querido recoger, la necesidad de realizar una profunda reforma educativa alrededor de lo que sucede dentro del aula, y no fuera de ella.

La primera ponencia de León Trahtemberg en CADE fue en 1991, pero la cátedra que más recuerdos le trae fue la de 1993, cuando describió el drama de la educación peruana en ocho actos. Según Trahtemberg, si mañana le tocara dictar la misma conferencia, no cambiaría ninguna palabra de su discurso, porque es estas últimas dos décadas considera que nada ha cambiado. “No existe nada más totalitario que una escuela tradicional como la que tenemos, donde ser dócil y someterse al mando del profesor. Al rebelde lo sancionan o lo botan”, apunta.

¿No cree que el ministerio Jaime Saavedra está haciendo esfuerzos por revertir la crisis en la que se encuentra el sector Educativo?
El problema de a “reforma”, como la llaman en el gobierno. Se plantea cobre la base de las fórmulas tradicionales del siglo XX, en término de evaluación de los maestros, control de la calidad del sistema educativo, curricular, infraestructura, formación y capacitación docente. Pero ocurre que la revolución digital nos obliga a repensar la educación en otros términos, porque los niños están sometidos a otros estímulos, que les permiten desarrollar aprendizajes multidimensionales e interdisciplinarios. No podemos hablar de reforma si vamos a seguir enseñándoles matemáticas en una pizarra, con una tiza.

¿No cree que estemos en pleno proceso de reforma educativa?
Cuando imagino una reforma pienso en un replanteamiento del enfoque curricular, de la metodología, de cambios de paradigmas en lo que ocurre dentro del aula. Seguramente hay una reforma en términos de gestión y financiamiento, pero la verdadera reforma implica tener la capacidad de construir sobre lo que el alumno quiere aprender, no forzarlo de forma dictatorial a que aprenda lo que el Ministerio de Educación quiere. Se ignora al alumno y se le pide que ignora al alumno y se le pide que ignore se capacidad de explorar para que memorice de paporreta información que no le va a servir para nada.

En una entrevista para COSAS, Le preguntaron al ministro Saavedra cuáles eran sus referentes para la reforma educativa, si estaban en los países asiáticos (Corea del Sur) o en los nórdicos (Finlandia). Pero nos respondió que antes de pensar en eso teníamos que definir un piso parejo.

No podemos esperar que todos los colegios públicos ténganlas condiciones mínimas para operar para recién ponernos a pensar cuál será el próximo paso. La reforma educativa se debe trabajar de forma simultánea, levantando a los que están abajo y elevado el techo a los que están mejor, dándoles más autonomía para que se generen las innovaciones pedagógicas que más tarde se podrán replicar en el resto de escuelas.

¿Los colegios de Alto Rendimiento no son precisamente ejemplos replicables de innovaciones pedagógicas?
No, porque no son escenarios replicables en el resto de escuelas. Estos centros de formación, además de reunir a alumnos de élite de diferentes colegios, poseen profesores que no pertenecen a la escala magisterial, así como equipamiento y presupuesto equivalentes al de un colegio privado de élite.

¿Cómo se comportan los ministerios de Educación de otros países en situaciones similares?
En ningún país que haya intentado lo que nosotros queremos hacer ha funcionado. Ni en Chile, que podrá invertir más presupuesto en educación, pero sus resultados académicos son tan pobres como los nuestros. El esquema asiático no es aplicable en Occidente porque obedece a regímenes verticales, con culturas autoritarias, con culturas autoritarias y centralistas. En países democráticos lo que ha funcionado es la distribución del poder. En Finlandia, cuando contratas a un editor, este se conduce con un nivel importante de autonomía. Finalmente, ¿quién sabe más sobre lo que sucede dentro del aula?, ¿el director y el maestro o un funcionario del Ministerio de Educación?

Si mañana aparece un maestro que quiere aplicar una innovadora pedagógica ¿lo puede hacer?
No, porque el espacio para la autonomía es nulo. Los maestros que quieren innovar no están protegidos ni estimulados por el reglamento. El Ministerio de Educación cree que la reforma o la innovación se van a imponer con más leyes, pero lo que necesitan es libertad y creatividad para crear. El drama principal de la educación peruana es que hemos perdido la confianza en la innovación en cien mil colegios. Pero podría estimular a dos mil colegios. Pero podría estimular a dos mil para que innoven, para hacer escalables esas experiencias. Eso demanda un esquema donde no se confunda a los estafadores con los buenos maestros.