Sistemas de Innovación: Más allá de la empresa

Alejandro Bernaola, Director General de Innovación del Ministerio de la Producción y Miembro del Comité CADE Universitario 2016

El siglo pasado sorprendió al mundo con consecutivas olas de transformación en todos los ámbitos. Esto, además de demostrar la capacidad innovadora humana, comprobó que la innovación es un proceso dado en un contexto de interacción de diferentes agentes; como las empresas, los centros de investigación, las universidades y las instituciones públicas.

El proceso de innovación introduce la necesidad de entender que la capacidad innovadora de una sociedad requiere de vinculación de los actores claves del proceso: el Estado, la academia y los sectores productivos. De este modo, se busca optimizar los procesos de generación de conocimiento y su respectiva aplicación en la sociedad. Ya hace más de 20 años Etzkowitz resaltaba esta interrelación en la Teoría de “La Triple Hélice de la Innovación” , la cual no pierde vigencia y tiene un potencial clave en el fortalecimiento de sistemas de Innovación en economías como el Perú.

Por tanto, el sistema de ciencia, tecnología e innovación debe de conceptualizarse como un sistema multidimensional integrado en donde cada componente y sus interacciones busquen ser fortalecidos. Al ser la innovación un proceso complejo, no debe concebirse desde una perspectiva únicamente económica, sino desde la perspectiva más amplia, aquella que aborda fenómenos sociales, culturales y ambientales. Es aquí donde la innovación cumple su función primordial de generar impactos positivos.

En el Perú, resulta particularmente importante que la innovación deba entenderse y desarrollarse en un espectro de actores más amplio, dinámico y variado; modificando así el marcado sesgo hacia el emprendimiento. Según el reporte GEM  2014, el Perú se ubica como la quinta economía con mayor nivel de emprendimiento, y la segunda más importante en la región en lo que respecta al índice de Actividad Empresarial en etapa temprana. No obstante, estos resultados contrastan con lo reportado en cuanto a Innovación, según el reporte 2014-2015 del Foro Económico Mundial (WEF) ocupa el puesto 99 de 144 economías. Esto refleja la urgencia de fomentar la inclusión y participación colaborativa de los diversos actores del ecosistema y de entender la innovación más allá de su dimensión económica.

Específicamente, en los sectores productivos, hay que incrementar la cultura de la innovación, lo cual conlleva a crear incentivos y promover niveles de participación más altos en la inversión de estos sectores en investigación y desarrollo. La reciente aprobación de la Ley N° 30309 de promoción a la Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación Tecnológica (I+D+i), aplicando el beneficio tributario, es una prueba de esfuerzos que se vienen realizando con este objetivo.

El CADE Universitario 2016, bajo la temática central de innovación, busca inspirar a jóvenes de todo el Perú y otorgarles las herramientas para desarrollar un sistema nacional de innovación capaz de generar, distribuir y explotar el conocimiento a los diversos niveles de los sectores productivos y sociales. Todo con la finalidad de contribuir a la visión de un país sosteniblemente desarrollado.

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[1] ” Etzkowitz, 1993;  Etzkowitz & Leydesdorff, 1995

[1] Global Entrepreneurship Monitor