Joven ayacuchano crea proyecto que ilumina los hogares de cientos de peruanos

«Yo hacía mis tareas con velas y respiraba el humo toxico. Mi historia se repite en miles de familias de todo el mundo, pienso que esto debe parar», afirmó Hernán Asto.

En las zonas rurales del Perú, muchos pobladores no cuentan con servicios básicos como acceso a agua potable o al servicio eléctrico. El líquido vital lo pueden obtener en los ríos, lagos o riachuelos del ambiente, pero en el caso de la iluminación es más complicado. Gracias al intelecto y a la curiosidad del joven ayacuchano Hernán Asto surgió Alinti, un dispositivo que genera energía eléctrica mediante la fotosíntesis de las plantas y que puede servir para prender un foco hasta para cargar un celular o computadora.

Cuando era pequeño, en casa no teníamos electricidad. Yo hacía mis tareas con velas y respiraba el humo toxico. Mi historia se repite en miles de familias de todo el mundo, pienso que esto debe parar”, explica Hernán Asto sobre el surgimiento de su idea. Crecer sin servicios adecuados no intimidó a Hernán, que nació con un espíritu de inventor y empezó a investigar una forma de tener luz artificial sin depender de los cables o torres de alta tensión.

“Yo me entero, por mis investigaciones, que las plantas debido a la fotosíntesis expulsa electrones por las raíces. Me bastó saber eso para pensar que debería existir una forma de capturar dichos electrones”. Así fue, Hernán se dedicó a probar alternativas para conseguir su objetivo. Luego de 5 años de intenso estudio y diversas pruebas, consiguió el primer prototipo del Alinti.

Con su dispositivo original, el oriundo ayacuchano concursó en “Una Idea para Cambiar la Historia”, organizado por History Channel, en donde logró conseguir el segundo lugar y un premio de 40 mil dólares para seguir en el desarrollo de su proyecto innovador. Aunque parecía que alcanzó la cima, todavía faltaba masificar su invento.

Los economistas siempre recomiendan invertir el dinero extra que ganemos. Es lo que Hernán hizo con su proyecto. Por eso, para potenciar su producto, Hernán llegó a la Incubadora Innova ESAN en donde recibió un asesoramiento profesional que le permitió mejorar el diseño de su Alinti. Dejó el modelo enorme y pesado, por uno más compacto.

“Gracias a las recomendaciones de Innova ESAN hicimos versiones más pequeñas. Nos dijeron que los Alinti tenían que ser portátiles. Una mamita se puede llevar su Alinti al campo para que cargue su celular y que en la noche pueda volver con luz”, menciona Hernán, quien además señala la importancia de Innova ESAN en el desarrollo de su dispositivo.

Te digo de corazón que cuando nosotros vinimos a Lima desde Ayacucho cambió rotundamente nuestra visión. ESAN nos ha enfocado con otra visión. Nos dijeron que tienen todo nuestro apoyo, siéntense, planifiquen, desarrollen y nos avisan cuando estén listos para vender. Ahora concéntrense y mejoren el producto”, comenta con gratitud el joven inventor.

El asesoramiento de los profesionales de la Universidad ESAN permitió que el trabajo de Alinti consiga un nuevo reconocimiento internacional. En la última gala de los premios Latinoamérica Verde, considerado como los “Oscar del ambiente”, fueron reconocidos como “mejor tecnología con impacto” además de conseguir el segundo lugar como mejor proyecto en la categoría energía. Ahora podrá potenciar su dispositivo con grandes maestros de la tecnología en Estados Unidos y después beneficiar a más poblaciones.

Estamos trabajando con una comunidad en Carapongo, en donde se benefician 250 personas, y tenemos un trabajo en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para trabajar con una población y medir el impacto de Alinti en ellos”, detalla Hernán Asto contento porque cada vez más personas aprovechan los beneficios de su innovador proyecto y su deseo es que las personas más necesitadas puedan aprovechar los recursos naturales, como lo hace Alinti, para enfrentar sus carencias.

Fuente: Diario Éxitosa