HISTORIA DE CADE 
CADE es producto de la visión y tesón de don Carlos Mariotti, uno de los fundadores y principales impulsores de IPAE. Desde un inicio su objetivo era organizar "una conferencia que reuniera, una vez por año, a los ejecutivos y otros exponentes de la vida económica del país, que compartan de las inquietudes de los fundadores de IPAE, para tratar en conjunto, en forma sistemática, objetiva y académica, algunos de los problemas relacionados con sus responsabilidades y misión, frente a sus propias empresas y ante el país".
La idea era tener jornadas de trabajo y reflexión, intercambiar ideas y experiencias, discutiendo y armonizando conceptos para, como dijo su creador, "engendrar conciencia sobre la necesidad de una mejor coordinación de propósitos y realizaciones entre los varios sectores económicos que constituyen las así llamadas fuerzas vivas y entre todos ellos y los poderes públicos, en pro de un mejor logro de los bien entendidos intereses nacionales".
A pesar de la resistencia inicial a la idea debida a la creencia de que la empresa debía permanecer lo más alejada posible de la vida pública del país, la primera CADE se realizó el 14 de septiembre de 1961 en Paracas bajo el título "Mayor eficiencia, aumento de la producción: claves del progreso económico y social del país". Se reunieron 73 personas, los principales agentes de la producción y de la economía, de la universidad y del gobierno para discutir los principales problemas nacionales en un clima de tolerancia y apertura. Preocupaban la explosión demográfica y el desempleo, necesitándose una estrategia para revertir los efectos de la explosión demográfica y modernizar el país.
La segunda CADE estuvo a punto de cancelarse debido a turbulencia en el escenario político, pero por lo mismo el directorio de IPAE consideró que la segunda conferencia era más urgente y necesaria que la primera. Bajo el título "Mejores ejecutivos para un Perú Mejor", se celebró el 20 de septiembre de 1962, y el número de inscripciones llegó a 119, mostrando el creciente interés de los empresarios por analizar de forma conjunta el destino del país. La sensación renovadora y de diálogo productivo que se respiraba en el ambiente en un marco apacible, ideal para la reflexión dio origen al "Espíritu de Paracas". Según Carlos Mariotti el Espíritu de Paracas consistía en creer en el Perú y en su renovación, y hacernos "abanderados de la fe, del entusiasmo y del deseo de servir al país desde el marco de nuestras actividades cotidianas". Esta conferencia fue clausurada por el presidente de la República, dándose inicio a una tradición que solo sería interrumpida dos veces en los 41 años de existencia de CADE.
Desde ese entonces CADE se convirtió en el principal foro del país. |